Los gatos adultos casi no maúllan entre sí: lo hacen con nosotros porque aprendieron que funciona. Es decir, tu gato desarrolló un "idioma" exclusivo para ti. Aquí va el diccionario básico.

La cola: su bandera principal

  • Arriba, punta ligeramente doblada: saludo amigable. Es su "hola" clásico.
  • Arriba y recta: confianza total, está feliz de verte.
  • Horizontal: curiosidad, en movimiento exploratorio.
  • Baja y rígida: defensividad o miedo.
  • Enfrollada con puntas hacia afuera (en "frasco"): irritado; no lo molestes.
  • Mechoneando rápido: agitación o enojo inminente.

Las orejas: el radar emocional

  • Relajadas hacia adelante: tranquilo, receptivo.
  • Giradas hacia un sonido: alerta curiosa.
  • "Aeroplanadas" (aplanadas hacia atrás): miedo o agresividad. Retírate lentamente.

Los ojos

El parpadeo lento es el equivalente felino del beso: si tu gato te mira y parpadea despacio, está diciendo "confío en ti". Prueba a devolverle el parpadeo lento: muchos gatos responden. Los ojos muy dilatados indican emoción intensa (juego o miedo); los pupilas en línea vertical, concentración de caza.

Maullidos frecuentes

  • "Mrrp" corto al verte: saludo.
  • Serie de maullidos al atardecer: hambre (su reloj de caza crepuscular).
  • Maullido largo y quejoso: quiere algo específico: puerta, comida, atención.
  • Aullido grave: senioridad, dolor o llamada de celo en hembras no esterilizadas.
  • Ronroneo: satisfacción… pero ojo, los gatos también ronronean cuando están estresados o en dolor. El contexto lo dice todo.

Posturas de confianza

Dormir boca arriba (vulnerabilidad total), frotarse contra tus piernas (marcarte con feromonas como "mío"), trillar (el "churrurru" de la lengua) al verte: son las máximas expresiones de afecto felino.

Aprender su idioma hace la convivencia infinitamente más fácil. Y un gato entendido es un gato que usa el arenero sin dramas —para eso estamos nosotros con la arena de calidad, a domicilio.